29 noviembre, 2006

Volver

- Esas son cosas nuestras
- Desde luego, y no le importan a nadie...


La ví ayer. No me gustó tanto como las tres pasadas de Almodóvar. Quizá porque aunque es un drama de grandes dimensiones todo se presenta mucho más cotidiano, menos exagerado y fantástico. Podría decir que dentro del mágico y desgarrador universo Almodóvar, Volver es más realista y menos cruda. Tiene un enfoque postivo: el amor y la lucha por encima del dolor y la tragedia.
Y vuelve, vuelve al mundo femenino, vuelve a las referencias al cine clásico europeo, vuelven Penélope radiante (esta vez guapa) y Carmen Maura divertida. Da para muchos análisis, pero me quedo con el de la privacidad: la ropa sucia se lava en casa y las familias latinas. Los personajes son entrañables como siempre (el pueblo incluido), los colores lo dicen casi todo y la música una vez más me sorprende.
Seguramente no me impactó tanto como las otras por razones personales, las mismas que hicieron que llorara con la canción: Volver. Me sigue impresionando como este señor toma mis canciones favoritas y las pone en sus películas, como si me conociera. Piensa en mí, Cucurrucucú Paloma, Quizá, quizá, Volver... Sé que no son sólo mis favoritas y que eso dice mucho de mi... quizá debí cumplir 50 años, no 21.

3 comentarios:

Marisa dijo...

¿Para que quieres realismo si tienes a la vida?... correccion: ¿para que quieres fantasia si tienes a la vida?

Almodovar no es mi fuerte...

humantree dijo...

para sentir que me escapo aunque sea un ratito de la vida.

Manzana Marina dijo...

Jaja yo la amé... no tanto como otras de Pedrito, pero de que la amé, la amé... la disfruté más que Babel, i must confess... y sí, la canción es maravillosa... y la película nos deja claro que nadie maneja los colores y las palabras como Almodóvar...
Abrazo